Jesús es el agua viva,
Apocalipsis 7,17; Juan 4. Es Dios quien decide ir a nosotros, nada para Él es casualidad, Dios planea nuestro encuentro con él, se hace el invitado o el encontradizo y llega justo cuando tú lo necesitas, a tiempo, a mediodía, a la hora más calurosa, en la que hay más aprietos por el calor, por ser la hora de llegar a casa, de preparar los alimentos, de que llegan los hijos a la casa, a esa hora Dios se nos presenta, en la hora que quizás estemos solos por las discriminaciones que hacemos o nos hacen, que tenemos miedo de exponernos porque nos persiguen con sus palabra e indirectas, insultos, prejuicios, a esa hora Jesús mi Bien amado se acerca a nuestra vida y se hace como uno de nosotros: necesitado de nuestra agua, de amor, de cariño y se hace uno contigo, se solidariza y te dice no tengas miedo, yo estoy contigo, soy la fuente de agua viva, de amor puro e incondicional, sin dobleces, ni discriminaciones, que tú necesitas. Eres tú el que no puedes vivir sin mí; pero no me conoces,...