Pautas jueves
Serán mis testigos por la fuerza del Espíritu Santo. Rom 5.5 La esperanza, la cual no quedará frustrada, pues ya se nos ha dado el Espíritu Santo, y por él el amor de Dios se va derramando en nuestros corazones. Si el Espíritu de Dios está en nosotros es porque Dios mismo se nos regala como un torrente de agua para nuestra vida, torrente que por donde pasa todo lo convierte en vergel, a mi encanta la comparación como esos proyectos de irrigación que convierten los desiertos en vergeles, hace que brote la vida allí donde no la había. Con el regalo que Dios nos hace de darnos su mismo Espíritu, convierte nuestra vida, como esos proyectos, porque antes era como mar muerto llena de fracasos, vacío, frustraciones, aburrimiento, donde no había ganas de vivir, pero ahora el Espíritu Dios nos dice ¡Acógelo! Para que no tengas miedo, pues mi Espíritu está contigo, deja que el torrente de mi vida pase por tu vida y quedarás sano y tendrás vida para ti y los demás. ¡Qué suerte que nuest...