Pautas lunes
“La predicación es dar razón de nuestra esperanza” Disfrutaba de ver cómo María fue una verdadera discípula de la Palabra porque en ella encontraba todo lo que necesitaba para llevar a cabo el proyecto de Dios. Hay un escrito de Pedro de Celle: “Leer la Palabra de Dios es comida, es luz, es lámpara, es refugio, es compañía del alma. Nutre a los hambrientos, da luz a los que están en oscuridad, ofrece pan a los que están naufragando, o refugiándose en la guerra, conforta a los que tienen un espíritu contrito”. Creo que de ahí viene la respuesta de María: “Hágase en mi según tu Palabra”. Ser discípulo de la Palabra es aprender como María a recibir y saborear en cada momento cada Palabra de Dios y sobre todo VALORAR este don de ser sus discípulos ya que es iniciativa de Dios. Ser discípulos es fruto de estar largos ratos con el Maestro (Marcos 3,13), dejar que él nos vaya revelando sus proyectos, estar abiertos a su perspectiva para no quedarnos en conceptos erróne...