“La oración y misión de Jesús”
Marcos 1, 35-39 De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario. Allí se puso a orar. A mí me asombra Jesús tu pasión, tu fervor por hablar con el Padre por dialogar con Él, no te importa la hora, ni el lugar, ni las cosas que tienes que hacer, más bien haces un alto en tu apostolado para preguntarle al Padre: Padre ¿Y de aquí qué sigue? Un hermoso ejemplo para nosotros de preguntar cada vez que vas a tomar una decisión, son delicadezas de AMOR-VIDA, que hay en tu corazón, porque lo amas tanto, sólo un Amor grande es capaz de buscar el diálogo en cada situación, o realidad que se te presenta con el Ser Amado, encontré el Amor de mi alma y no lo dejará jamás. Y buscas el silencio, la soledad para que esos momentos sean íntimos, sosegados, largos que con calma se pueda llevar la oración hasta el final. Gracias Jesús, por ser mi modelo, cada vez que te veo, que te vas a orar lo único que me queda es decirte ¡Quiero ser como tú! Del...