Pautas sábado
No me escondas tu rostro Salmo 27; Cantar 2,13-14 El corazón tiene razones que la razón no entiende, es el corazón que te pide vivir en la presencia de Dios, y es precioso porque Jesús nos la hace fácil, cuando le dice a Pablo ¿por qué me persigues? Y Pablo no perseguía personalmente a Jesús sino a los seguidores de Jesús ¿Dónde esta el rostro de Dios? En su gente, sobre todo en los más débiles, no queramos ver a Dios entre nubes, rayos y ángeles bajando, y Jesús lo reafirma cuando en Mateo 25 dice: «Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo. Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron. Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a ver. Y cuando decimos no me escondas el rostro Señor, es que le pedimos no ser indiferente a nuestros hermanos y pedirle a Di...