Pautas domingo
¡Levántense, no tengan miedo. Mateo 17,1-9 Es bueno que nos quedemos, ¿para qué ir más allá? Aquí se está bien. La tendencia a fijarnos en lo conocido, en lo que nos va bien y nos ha ido bien... ¿Para qué ir a otra parte si ya vemos que esto nos va bien? Y es que aventurarse a lo desconocido es siempre peligroso. Lo conocido nos da seguridad. Dominamos el terreno que pisamos; pero es movediza siempre la tierra de lo desconocido. La relación de amor que estamos llamados a entablar con Dios no tiene una meta tan al alcance de la mano. Dios es mucho más de lo que nos imaginamos. Dios quiere una intimidad con nosotros mucho mayor de la que sospechamos. Nos contentamos con poco y estamos llamados a ser perfectos como el Padre lo es. La actitud de Pedro en la montaña alta, una actitud nacida de su espontaneidad, es una muestra de ese camino un tanto desencarnado que hemos recorrido para adentrarnos para evitar la realidad inmediata, esa en la que viven inmersos los hombres y donde se le...