Pautas Jueves
Déjenme cantar el amor que le tengo a mi viña Is 5, 1-2 Vamos a entrar a la presencia de Dios, en nuestro corazón, ahí donde él permanece si saboreas día a día, el inmenso amor de Dios, donde su Amor todo lo llena para que aprendamos a amar como Él. Déjenme cantar, en nombre de mi amigo, la canción de mi amigo por su viña. Una viña tenía mi amigo en una loma fértil. El canto de Isaías es uno de los pasajes más bellos donde Dios nos canta su Amor hacia nosotros, “muy amados” nosotros somos el centro de interés de Dios. El ha establecido con nosotros una relación íntima, personal, en ese diálogo amoroso, prolongado de cada día. Cuando experimento ese Amor-Vida, es como si me sumergiera en medio de su inmenso mar de amor y gozar de la frescura de un amor limpio e incondicional. Porque es difícil ser fiel a Dios sino tenemos una actitud vigilante ante ese amor que nos da vida, que hace que se encarne su Palabra en nosotros, sino seremos, esa viña, del canto de Isaías: La cavó qui...