Por la oración respondo al llamado de Dios
1 Sam 3,10 Yavé entró, se detuvo y llamó igual que las veces anteriores: «¡Samuel! ¡Samuel!» Samuel respondió: «Habla, que tu servidor escucha». A solas contigo Señor, quiero seguirte hasta que entienda tu llamado, y comprenda los caminos para los que me quieres llamar. Yo sé que tú me buscas y sólo esperas que responda, que reconozca tu voz, que sienta que esa voz me ha estado buscando desde siempre y me has buscado y me has amado con un Amor infinito, con ese amor que siempre he deseado y lo he buscado en todas las cosas, personas, lugares, situaciones de trabajo, de placer, de honor, te buscaba y no daba contigo. Pero felizmente buscas a quien me ayude a reconocer tu voz, lo hiciste a través de Jaime, de sus misioneros y misioneras, discípulos que me enseñaron a reconocer tu voz, y dí con ella. ¡EUREKA! Encontré al Amor de mi alma y no lo soltaré jamás. Eso es lo que quieres de nosotros que te amemos como nuestro único, Señor, Dios y nuestro Creador, que te lleguemos a amar, (...