Pautas Viernes

Busco a Dios día a día
Mateo 2,1-3; Juan 1,9
Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén, Preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.»
El era la luz verdadera, la luz que ilumina a todo hombre. Juan1,9
Hoy Dios me invita a escuchar la Palabra y presto atención a esos sentimientos que se han despertado en mi corazón: una Palabra, que particularmente tiene eco en mí y a través de la cual el Señor quiere decir algo a mi vida y con esa voy allanando los caminos del Señor, yo también estoy llamada a eso a ser voz de Dios, y a vivir su Palabra día a día.
Así como estoy en cualquier posición, o como esté el Señor está conmigo, en la mañana o en la tarde, sólo o acompañado, me pongo en su presencia, y agradezco su presencia y el estar un rato más con él.

Es tiempo de silencio ante Dios que va haciendo cosas grandes ahí en lo sencillo, en medio de la oración y el silencio, callar voces y ruidos, delante de Jesús, Él es el hombre del espíritu, lleno y arrastrado por el viento de su padre, el Espíritu lo hace alegre, fuerte, valiente, audaz, apasionado, ¿De qué te gustaría que te llenase el espíritu de Dios?

En esta mañana Dios me invita a vivir como en su diario vivir como un ser humano sumergido en la rutina, pero impregnando todo, de hacer las cosas que el Padre le dice ¿Qué veo hacer a Jesús, para imitarlo? Imagínate a Jesús, se levanta y ¿qué hace? Me preparo para ir al trabajo, a los estudios ¿Cómo lo hace? ¿En el trabajo, en quién pone su atención? ¿En las relaciones con quienes les rodea, como se comporta, qué actitudes tiene? Si nos sale la cólera, el mal genio, la impaciencia, no nos desconsolemos, Jesús también los tuvo, pero rápido volvía los ojos al Padre y hacía lo que Él, le decía ¿A ti que te dice el Padre, como fruto de la oración al levantarte?

Vuelve Jesús a casa después de un arduo trabajo ¿Cómo llega a casa? ¿Qué dice a su familia? ¿Cómo los encuentras? ¿Cómo te reciben? ¿Agradeces los gestos de bondad, delicadeza que tienen contigo?

Es hora de dormir, Jesús no tiene ni dónde recostar su cabeza, es pobre más que en lo material, su pobreza es desprendimiento, porque sabe que así como en el sueño, me desligo de todo así llegará el día en que te desligarás de todo y de qué te sirvió ¿trabajar sin descanso? ¿de abandonar a tus seres queridos por el trabajo, los estudios, los afanes, si no están impregnados de la voluntad de Dios?

Repaso mis acciones del día y se las ofrezco a Dios antes de dormir y como niño pequeño descanso y me aprieto hacia Dios y le pido que nos proteja durante la noche y que permanezcamos en Él.

Jesús no nos llama a ser extraterrestre, ni divinos con los pies en el cielo, al contrario a ser cada día más humanos, amar y servir a Dios en todos los que me rodean, sobre todo en los más necesitados, a ese que anda solo y triste, al que nadie le quiere por alguna discriminación.

María, reina y madre nuestra, ayúdanos a ser como Jesús en el día a día.

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