La unión existencial con Jesús es la clave para amar hasta dar la vida.
Jn 15, 5-13
Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, pero sin mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran y se seca; como a los sarmientos, que los amontonan, se echan al fuego y se queman.
Mientras ustedes permanezcan en mí y mis palabras permanezcan en ustedes, pidan lo que quieran y lo conseguirán. Mi Padre es glorificado cuando ustedes producen abundantes frutos: entonces pasan a ser discípulos míos. Como el Padre me amó, así también los he amado yo: permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho todas estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa.
Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos.
Gracias Señor, Amigo de la vida, que permaneces unidos a nosotros primero, para que permanezcamos en ti, para estar en comunión con la Trinidad para enseñarnos a amarnos unos a otros, para vivir el amor que crea comunión. Gracias porque nos enseñas con tu vida a amar hasta el extremo, sin límites, hasta morir en la cruz, hasta morir a nosotros mismos, gracias porque nos enseñas que lo más importante en esta vida es amarnos unos a otros, el amor es lo único importante, lo demás viene por añadidura.
Señor me haces entender esta mañana, que nos pides un Amor de una talla muy alta, amar como Tú amas…que no se puede amar de cualquier manera, no nos pides amar solo con el sentimiento, sino Amar como tú amas hasta dar la vida, y por eso nos das la clave, porque nosotros muchas veces nos sabemos de dónde sacar más amor, nos quedamos paralizados muchas veces, porque no damos mas, pensamos que ya lo dimos todo y no nos sale más amor porque empezamos a sentir miedo, a considerar los peligros de dar más, de arriesgarnos por el hermano, empezamos a mirar nuestra seguridad, que si me pasa algo, que si resulta mal todo, que si lo que hago es en vano, que si esto no da para más, que si no da frutos, etc..Nuestras debilidades salen a flote, para ahogarnos, para frenarnos, para no ir a más: Para no amar hasta dar la vida.
Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho todas estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa.
Cumplir tu mandamiento de cuidar al hermano, de enseñarle la Buena Nueva, de darle otra alternativa de vida, nos hace permanecer en tu amor, … a veces primero queremos sentir amor por el hermano, que nos simpatice, que nos caiga bien, para luego cumplir los mandamientos: Visitarle ayudarle, acompañarle, pero Tú Señor nos vas dando la clave, primero es escucharte, estar unidos a ti, amarte a ti, amar tu voluntad, amar tus mandamientos, para mirar lo que tenemos que hacer con amor, para mirar al hermano “objeto” de tu amor, con amor, mirarle como tú le miras, amarle como tú le amas, solo amándote a ti, permaneciendo en ti , encontraremos la fuerza para amar como tu amas, para que nuestra alegría sea completa, .
Sin estar unidos a ti, no podemos amar con fuerza, hasta dar la vida, las veces que hemos intentado vivir solos nos hemos quedado a medio camino, frenados por nuestro egoísmo, el miedo, la desconfianza, reprimidos, porque nos han enseñado que no es bueno amar tanto, que cuando uno ama sufre, y claro sufre cuando espera que le devuelvan el favor, que le agradezcan, que le reconozcan que le den.
Señor amar como tu amas no es fácil, hay en nosotros muchas resistencias, “por eso debes permanecer en mi amor, tratando de amar como yo, es una lucha, una opción, una conquista, no es fácil lo sé, por eso separada de mi no puedes”.
Cuantos, tal vez, nos alejamos de la comunidad, porque hemos venido buscando nuestra realización personal, figurar, que nos manden predicar, que nos hagan sentir importantes, hemos esperado que nos amen en lugar de amar, no hemos entendido el Amor, que es dar sin esperar recibir, que se hace el último que no buscar ser servido sino servir, que para construir comunión hay que trabajar con humildad, hacerse el más pequeño, cuantos nos hemos alejado porque nos hemos sentido frustrados porque no hemos encontrado nuestras expectativas cumplidas.
El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, pero sin mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran y se seca; como a los sarmientos, que los amontonan, se echan al fuego y se queman.
Ama aunque te duela amar, aunque te cueste…nuestra amistad va creciendo en la medida que vas entregándote:
Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Permanecer en mi amor da la fuerza para amar hasta dar la vida, si todos beben y permanecen en este mismo Amor, crearan comunión, serán Uno, y así el mundo creerá.
 Gracias señor por tu Palabra que nos impulsa, que nos mueve, que nos da fuerza para vivir esta talla de amor, Grande, que nos hace querer dar la vida por el hermano.
Madre acompáñanos en nuestro caminar, para ser una comunidad que sea: casa y Escuela de comunión.
Dios nos bendiga.

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