Pautas Jueves

“Señor mi Dios yo te busco”
Salmo 63, 2-8
Oh Dios, tú eres mi Dios, a ti te busco, mi alma tiene sed de ti; en pos de ti mi carne languidece cual tierra seca, sedienta, sin agua.  Por eso vine a verte en el santuario para admirar tu gloria y tu poder.  Pues tu amor es mejor que la vida, mis labios tu gloria cantarán.
¿Sabes que tu vida está impulsada hacia un destino de inmortalidad?
Querido hijo, te creé para la incorruptibilidad (Sab 2,23), es por eso que en tu peregrinar por la vida no te conformas con una historia que acabe en la tumba, con unos proyectos que desemboquen en el absurdo (Ecl 4,8). 
¿Crees que cuando yo te digo: "Te amo" te digo: "Nunca morirás"?
¿Gozas ya del mayor don de Dios que es una Vida y un Amor inmortal?
Es Dios quien sale a nuestro encuentro, el desea estar con nosotros y en nosotros, ahora de nuestra parte lo deseamos? Le pido a Dios vivir en su corazón todos los días de mi vida? ¿Soy consciente de su presencia en mi vida? ¡A qué más, tiene que recurrir Dios, para que nos volvamos a Él e todo corazón?
Yo te deseo más que mi vida misma, porque mi vida eres tú, Señor, porque en ti descubrí mi real identidad, que es un Amor eterno, me has hecho partícipe de tu  misma naturaleza divina (1Pe 1,23), que es amor. 
Eso que más profundamente anhelas y a lo que más aspiras, que es un amor que no te defraude, quiero y puedo dártelo.
Quiero que sepas que tanto te he amado, que te he enviado a mi Hijo para que creyendo en él no te pierdas, sino que tengas Vida Eterna (Jn 3,16). Escucha que El te dice: "Yo soy la Resurrección y la Vida".  ¿Crees esto? (Jn 11,26).
Tú vales más por lo que eres que por lo que tienes o aparentas. 
No temas nada, porque esta Vida que te he dado como don no te será quitada, "todo se pasa, Dios no se muda" (Sta. Teresa).
Esta vida se engendra, se gesta, se alimenta, crece y se desarrolla hasta su plenitud por medio de mi Palabra (cfr.1 Pe 1, 23; Jn 1, 12 Y de la Eucaristía.  Juan 6 ¿Disfruto ya del don de una Vida-Amor inmortal?
"Deseas vida larga aunque sea mala; procura que sea buena, aunque corta" (S. Agustín).
¿Desarrollas en ti esta vida, que en esencia es Amor inmortal?
Querido hijo, me preguntas qué tienes qué hacer para tener vida eterna (Lc 10,25-28).  Ama y vivirás.  Al amar a tus hermanos compruebas que has pasado de la muerte a la vida (1Jn 3,14). El Amor nunca pasará (1Cor 13,8).  Amar es tan vital para tu vida divina, como el respirar para tu vida física.
«Querido Padre, mi vida ya no tiene sentido si no es para dar sentido a todos los que, sin sentido, van perdiendo su vida. Te quiero dar toda mi vida. Aquí la tienes. Exprímela a tiempo y a destiempo para darte a conocer dando tu vida eterna a todos los que me das. 
"A quien ama, no le quita nada la muerte" (Hugo García)
¿Proclamas con María que tu "Sí", inmortaliza tu vida?
Madre, tú, la llena de Vida y Amor, haz que esta vida de Amor que tú tienes, la herede también yo (Jn 19,26-27).  Ruega por nosotros, María llena de gracia, y que tu oración nos permita decir ¡SI!  a la Vida inmortal, a la convivencia eterna, a la comunión de amor que Dios nos brinda.

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